Nuestro riguroso proceso de inspección técnica está diseñado para identificar problemas estructurales, instalaciones defectuosas y otros factores técnicos que podrían afectar el valor y seguridad de una propiedad.
Antes de realizar cualquier inspección física, nuestro equipo se prepara mediante un proceso sistemático que incluye la recopilación de información básica y la elaboración de un plan específico para cada tipo de propiedad. Este enfoque nos permite adaptar nuestros protocolos según se trate de viviendas unifamiliares, edificios multifamiliares, locales comerciales o terrenos.
Nuestro checklist de inspección está dividido en secciones específicas que examinan todos los aspectos constructivos relevantes:
Utilizamos equipos especializados como cámaras termográficas, medidores de humedad, instrumentos de nivelación y detectores de instalaciones ocultas, que nos permiten realizar evaluaciones no invasivas pero altamente precisas.
Tras completar la inspección física, elaboramos un informe técnico detallado que constituye una pieza fundamental del proceso de certificación. Nuestros informes siguen un formato estandarizado pero personalizado para cada propiedad, garantizando claridad y utilidad para el cliente.
El informe técnico incluye:
Nuestros informes están diseñados para ser comprensibles tanto para profesionales del sector como para clientes sin formación técnica. Utilizamos un lenguaje claro y evitamos tecnicismos excesivos, complementando las explicaciones con gráficos y esquemas cuando es necesario.
La entrega del informe incluye una sesión de explicación personalizada donde nuestro técnico responde a las dudas del cliente y profundiza en los aspectos más relevantes del documento. Adicionalmente, ofrecemos un servicio de seguimiento para verificar la correcta implementación de las recomendaciones realizadas.
Obtén un análisis completo y detallado de la propiedad que estás considerando adquirir o de tu inmueble actual.
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